Welcome!

Eres lo que escribes, eres como escribes. Y lo que copias, es lo que te gustaría ser.

jueves, 7 de abril de 2011

Tiempo





Ese extraño aliado cuando te invade la pereza y ese cruel enemigo cuando los quehaceres se agolpan.

Se eterniza cuando quiere, se esfuma cuando le da la gana. Es caprichoso, efímero y difícilmente medible pese a contar con su propia unidad de medida.

No se detiene ante nada y ante nadie, pero a veces, parece quedarse quieto frente a un momento mágico en el que la belleza del mismo lo deja sin aliento para seguir su impetuoso camino.


Abro los ojos por la mañana porque mi despertador dice que ya es hora de hacerlo, y al apagarlo, me da la previsión metereológica,; más tiempo. Mientras me visto mido el tiempo: mido si puedo meter un extra en el bolso, más kleenex, otro libro... El tiempo me dice si tendré que hacer un pequeño spring al salir de casa o si podré pasear tranquilamente. Si llegaré "con tiempo" y podré organizar con calma todo lo que debo antes de entrar a la reunión, o si por el contrario, tendré el tiempo justo. No contento, vuelve a manifestarse dictador cuando tu cita se anuncia puntual y se torna caprichoso cuando te concentras en exceso, avisándote de que no hay tiempo para eso. Te atropella cuando te entretienes y te echa un pequeño sermón paternalista por abusar de él.
Esclava del tiempo. Por obligación, sí, por placer; jamás.


A veces deseo que las manecillas del reloj se queden paradas cuando trato de retener un instante en mi recuerdo, cuando quiero custodiar una escena cual imagen estática. Cuando un sólo segundo, de forma aislada, es perfecto. Otras, deseo que corra velozmente, que se agote, que expire el plazo, que se esfume imperceptible y se desvanezca. 

Pasa a mi lado, sonríe irónico cuando me agobio y me grita cuando ni si quiera lo miro. Si lo persigues; te huye, si tratas de escapar; te atrapa.
Impone horarios, establece rutinas, subraya días con recuerdos de antaño.
Se adelanta y se atrasa una vez al año por placer humano, pero reina salvaje, incontrolable.
Es sabio y poderoso. Toma lo que es suyo, deja ir a quien debe cuando debe, serena, reconforta y tranquiliza. Y al mismo tiempo, impacienta, enreda, angustia y desarma.
Imprevisible, abstracto, volátil. No hay nada en el mundo conocido que no experimente los cambios que el tiempo trae consigo.


Es dueño de los segundos, de los minutos, de las horas, de los días, de las semanas, de los meses, de los años, de toda una vida.


Nunca deja de fluir y todo lo que existe está sometido a su efecto. 


¿Qué es? Si alguien me lo pregunta, lo sé. Pero si deseo explicarlo, no puedo.
Newton dijo que el tiempo existía independientemente de la mente humana y los objetos materiales, que fluía por sí mismo. El filósofo Kant, al contrario, propuso que el tiempo era una invención humana que se proyectaba sobre el universo. 


Real y palpable en pasado, imperceptible en presente y misterioso en futuro. 

Instantes que se conjugan en formas compuestas y simples, que se aprecian desde múltiples perspectivas según pasa el tiempo. Que se sienten con distinta intensidad dependiendo de la conjugación de su verbo y por tanto, del tiempo.

Y ya; ¡no tengo más tiempo!

1 comentario:

  1. Qué lástima!!! Que este maravilloso relato todavía no tenga un sólo comentario con el TIEMPO que lleva colgado.
    Me encanta, no puedo decir más. Relatas nuestro día a día, es increíble como algo que pasa muchas veces tan desapercibio, es a la vez tan importante y evidente...

    ResponderEliminar