Welcome!

Eres lo que escribes, eres como escribes. Y lo que copias, es lo que te gustaría ser.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Fe



Igual la fe es negarse a saber la verdad. Igual la fe, ese no ser conscientes realmente de lo que sucede, es lo que nos hace capaces muchas veces de mover montañas.


Puede que en este mundo en el que vivimos, donde nadie se detiene, donde los pequeños detalles pasan desapercibidos, donde los relojes aprietan, donde las relaciones terminan con ETS y la gente enferma de cáncer, puede que en este mundo, la única forma de vivir sea teniendo fe, una fe que consiste en ir dibujando con finos trazos de tinta el mundo que debería ser, el que queremos que sea. Donde las personas se confiesan con otras personas, donde impera el respeto, donde la gente se mira al espejo cada mañana y es capaz de reflejarse del mismo modo en los ojos de los demás.


Tal vez... Quizás...
Nunca nadie debería echarse de menos a sí mismo, vivir una vida sin uno mismo, cerrar los ojos y esperar a que todo pase, sino plantarle cara al viento si es necesario y ponerse su mejor gala para enfrentar lo que venga y vivir cada día sin sentirse enfermo ni prisionero. Siendo capaz de admitir que hay cura y queriendo ser curado.


Puede que lo mejor que pueda hacer alguien por ti, es ser feliz. Puede que esa felicidad que otros transmiten sea la clave de nuestra propia felicidad. Que los silencios digan más que las palabras y que los días vividos nos regalen las ganas de vivir más.


No se vive sin la fe. La fe es la fuerza de la vida y puede que haya más fe en una duda que en miles de creencias.


La fe implica un concepto de eventos o resultados futuros, y se utiliza a la inversa como una creencia no apoyada en una prueba lógica o evidencia material.


Yo sólo puedo definirla en tres palabras: Todo irá bien.

A fin de cuentas si perdemos la fe, lo perdemos todo... Porque la fe, es como la esperanza; un antiséptico del alma.

No hay comentarios:

Publicar un comentario