Capaz de que mis dedos se muevan vigorosos y nada bloquee lo que siento.
Capaz de ver con claridad y certeza. Capaz de saber con absoluta firmeza. Capaz de sonreír con cada poro de mi piel, y de encontrar satisfacción donde antes hallaba miedo.
Incapaz de retroceder, de arrepentirme...
Capaz de tocar el piano, de sentarme en él y dejar que las suaves notas acaricien y llenen la estancia, llenen mi casa, me llene...
Capaz de ver fotos, leer cartas, de pasarle un plumero a los recuerdos.
Incapaz de dejarme arrastrar por la corriente, incapaz de seguir multitudes, de apagarme, de dejar de brillar.
Capaz de disfrutar de ti y de lo que me aportas.
Capaz del capaz o incapaz, de accionar el juego.
Incapaz de perder la sonrisa.
Capaz de reconocer, que en ocasiones, he perdido, pero que gané mucho más al hacerlo.

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